MOLDEO CORNEAL

El término deformidad o moldeo corneal (del inglés corneal warpage) describe el cambio en la curvatura corneal secundario al uso de lentes de contacto ya sean hidrofílicas o rígidas que no está asociado a la aparición de edema corneal.

Este cambio se produce por el moldeamiento mecánico de la lente de contacto generalmente por una mala adaptación, por el estrés metabólico prolongado o por una combinación de ambos. Es una de las causas de la visión borrosa después de utilizar lentes de contacto.

Normalmente la cornea recupera su curvatura original al retirar las lentes de contacto, tras un periodo de tiempo, que varia dependiendo del tipo de lente utilizada.

Las alteraciones morfológicas de la cornea inducidas por lentillas, que se caracterizan por su evolución temporal y por modificaciones topográficas concretas, pueden manifestarse clínicamente de diversas formas y dependen principalmente del material, el diseño y los parámetros de adaptación de la lente. En general, los signos y síntomas adversos de las alteraciones morfológicas corneales consisten en reducción o variabilidad de la visión, cambios refractivos y diplopia monocular.

Moldeo corneal: Consecuencias

Los efectos concretos de estas alteraciones morfológicas corneales que se observan en el patrón topográfico son: cambios en la curvatura total, en la simetría, en la regularidad y en la asfericidad corneal.

En muchas ocasiones un descentramiento en una adaptación de lentes rígidas es un factor de riesgo para el moldeo corneal. La posición de descanso que toma la lente cuando esta descentrada puede causar anomalías morfológicas en la cornea. Si la lente queda desplazada hacia arriba se produce un aplanamiento superior y encurvamiento inferior (parecido al patrón topográfico de un queratocono temprano).

Las asimetrías y las irregularidades acusadas de la cornea pueden detectarse mediante un queratómetro ya que las miras no se ven perfectamente circulares ni nítidas, sino que adoptan una forma elíptica de pera o huevo y parte de ellas aparecen mejor enfocadas que otras.

Sin embargo los videoqueratoscopios computerizados ofrecen ventajas frente a los queratómetros tradicionales en cuanto a extensión de cornea estudiada, sensibilidad, precisión, objetividad, potencia de computación y presentación de datos.

Todas las alteraciones conocidas de la topografía corneal inducidas por lentes de contacto pueden explicarse según tres mecanismos patológicos: presión física sobre la cornea ejercida por la lente o los parpados; edema inducido por lentes de contacto y adherencia de moco por debajo de las lentes rígidas. La contribución de cada uno de estos factores varía según el tipo de alteración topográfica.

Moldeo corneal: Estudios

Se han realizado múltiples análisis teóricos y experimentales para explicar la etiología de los cambios morfológicos de la cornea inducidos por lentes. La hipoxia local inducida por la lente causa edema localizado, tumefacción corneal y miopización; y el apoyo constante de la lente causa aplanamiento corneal e hipermetropización.

Aunque también es cierto que al ir aumentando el Dk/L de la lente, mayor será la importancia del apoyo físico de la lente como factor etiológico de los cambios morfológicos corneales. Las lentes rígidas con mejor oxigenación influyen en la morfología corneal más por su efecto mecánico que por el edema hipóxico.

Como profesional sanitario, una de las funciones del óptico optometrista es el cuidado de la salud visual de la población mediante la detección de anomalías a nivel ocular.

Ante un sujeto con cornea irregular después de utilizar sus lentes de contacto es importante descartar la presencia de moldeo corneal antes de sospechar de algún tipo de patología corneal como el queratocono, por lo que es interesante suspender su uso y repetir la revisión optométrica transcurrido el tiempo necesario (según el tipo de lente utilizada y las necesidades del paciente) comprobando la estabilidad corneal y refractiva.
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