Obstrucción lagrimal: Causas y tratamiento

obstrucción lagrimal

La obstrucción lagrimal o estenosis puede ser primaria o secudaria.

La estenosis primaria aparece sin eversión del punto y tiene diversas causas: Idiopática en el anciano (que es con mucho la más habitual), infección palpebral por el virus del herpes simple, irradiación, tracoma y conjuntivitis cicatrizal.

El tratamiento inicial es la dilatación del punto lagrimal con un dilatador de Nettleship.

La obstrucción lagrimal secundaria aparece por eversión del punto.

¿Cuándo hay que operar la obstrucción lagrimal?

Si las medidas terapéuticas conservadoras no dan los resultados deseados en el caso de una obstrucción de los conductos lagrimales, normalmente es necesario recurrir a la cirugía.

Se pueden utilizar varios métodos quirúrgicos para crear un canal de drenaje funcional entre el conducto lagrimal y la concha nasal inferior, de modo que se pueda eliminar la congestión lagrimal.

El método que se utilice en última instancia depende de la causa de la obstrucción lagrimal, por una parte, y del estado o la edad del paciente y la experiencia del médico tratante, por otra.

En los niños suele bastar con la llamada intubación del conducto lagrimal bajo anestesia general.

Se introduce un tubo fino de silicona y se coloca en los conductos lagrimales desde el exterior, lo que los mantiene permanentemente abiertos y evita que se bloqueen, colapsen o se peguen de nuevo.

Si el desencadenante en los recién nacidos es el orificio del conducto lagrimal cerrado por un pliegue de la mucosa, éste también puede ser sondeado y abierto con un catéter bajo anestesia general.

Otro método quirúrgico, pero más comúnmente usado en adultos, es la cirugía del conducto lagrimal endonasal, en la cual un pedazo de la lámina ósea entre el saco lagrimal y la cavidad nasal es removido por la nariz y se crea una abertura libre de drenaje de los conductos lagrimales.

Este procedimiento también se realiza bajo anestesia general.

Un procedimiento quirúrgico ligeramente menos invasivo es la corrección endoscópica del trastorno del flujo de salida, por la que el cirujano introduce primero un instrumento equipado con una pequeña cámara en los conductos lagrimales para evaluar las circunstancias allí.

En un paso posterior, las causas pueden ser remediadas utilizando otros instrumentos: aquí también se puede insertar un tubo de silicona o un tubo de plástico, pero además, las dilataciones y aperturas de las estructuras de los conductos lagrimales pueden realizarse utilizando un globo que se expande en el conducto, un microtaladro o un láser.

Después de una inflamación ya vencida de la glándula lagrimal, se suele preferir un acceso quirúrgico externo, mediante el cual se abre la piel y el saco lagrimal de la esquina interna del ojo bajo anestesia general y se establece una conexión artificial con la concha nasal.

En la mayoría de los casos, la estenosis del conducto lagrimal permanece permanentemente corregida después de cada uno de los métodos quirúrgicos enumerados y los síntomas no se producen. Sin embargo, en algunos casos también puede conducir a una reoclusión.

Después de la operación, hay que tener cuidado de no “sonarse la nariz” durante varios días y evitar el esfuerzo físico extenuante.

El tratamiento de la obstrucción lagrimal es quirúrgico.

Durante la operación se crea una transición libre entre el saco lagrimal y la cavidad nasal. En algunos casos, se introduce un tubo de silicona en el conducto lagrimal para evitar que éste se bloquee de nuevo después de la operación.

Después de dos meses, el procedimiento se ha curado lo suficiente como para que el tubo de silicona sea removido.

La tasa de éxito de este tratamiento quirúrgico del conducto lagrimal bloqueado es muy alta.

En España llega al 90%.

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